Wednesday, September 3, 2008

pinceladas del capítulo 2: Jericoacoara


Jericoacoara recién levantada

Jericoacoara, "Jeri" para los amigos, se debate entre mantener su esencia de paraíso o abrir una ventana al mundo real. El andar descalzo sobre arena fina y cálida, rodeado de oro en polvo en forma de curvas de mujer y mareas cambiantes de azul turquesa en plata, se mezcla con aires de vanguardia sobre olas y atracción de masas...


Marea alta

Marea baja


...El ya viejo lobo de mar, con manos temblorosas y voz de nostalgia, recuerda sus hazañas entre velas, redes y madera, mientras contempla como actor secundario la lenta transformación del humilde en vanidoso, del sencillo en opulente, y el cambio del nativo por el magnate...

Mar plata a media tarde

...Aquí, en tierra de nadie, y de todos, lejos del asfalto y la vorágine de capital, sobran las palabras. Sobran las palabras silenciadas por jolgorio de juegos de niños, por el batir del mar en una orilla cambiante y por los tambores que danzan a ritmo de Capoeira cada día al caer el sol...

Cielo de fuego


...En esta 'estrada do sol', reinan las palmeras, como fuegos artificiales de esperanza, jueces y parte de un transcurrir sin prisas ni sobresaltos, con hilo musical de vida alegre sin demasiadas pretensiones. Seguramente es por eso que Di (mujer hippie protagonista de esta parte del documental) decidió comprar un billete de regreso después de unos años fuera, para volver a iluminarse y dormir entre nubes de paz y magia tranquila.





¡Estamos rodando!

Di Natureza, una de las protagonistas de este capítulo

Xavi

2 comments:

gerardo said...

Jericó y los sitios que se esconden entre kilómetros de polvo y valientes que tienen en su estampa el reflejo de la alegría que da la paz, de ser fiel a sus propias ideas.

Talía said...

Gerardo,

En eso consiste este viaje, en ser fiel a los sueños y perseguirlos para sean más propios, más reales.

Sé que ahora también haces los mismo, buena suerte.